Los Trastornos

DEPRESIÓN. Importante trastorno de nuestro tiempo.






¿QUE LE PASA AL CEREBRO DE UNA PERSONA CON UNA DEPRESIÓN MAYOR? 

Es importante que sepamos que la depresión es una enfermedad tan grave como cualquier otra. No sólo afecta el estado de ánimo sino que el cerebro de la persona con un trastorno depresivo mayor cambia además su anatomía cerebral. Está comprobado que un 10 % del hipocampo disminuye su volumen y además también se ve afectada la corteza prefrontal, implicada en las emociones y en los procesos cognitivos. Debemos saber que una situación de estrés repetido cambia el volumen de nuestro cerebro, que no ocurre por la edad que tenga una persona, sino que ocurre por la depresión, enfermedad caracterizada por la profunda tristeza. 

¡Depresión y estrés están íntimamente relacionadas! Ya que el estrés genera la superproducción de hormonas que dañan las células cerebrales, particularmente las del hipocampo. 

Tener una vida saludable, buena alimentación, ejercicio físico, relaciones interpersonales sanas, espiritualidad, momentos de ocio, trabajo edificante y sobre todo amar y sentirnos amados, pueden ayudar a enfrentar el estrés y no caer en un trastorno depresivo mayor.

Lic. Marina Bosco

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Los trastornos en Salud Mental


TRASTORNOS DE ANSIEDAD



Importancia de los trastornos de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad son junto con la depresión los cuadros más comunes que se observan en la práctica psiquiátrica y psicológica.

Los trastornos de ansiedad son los que más tempranamente se inician, alrededor de los 15 años de edad, alcanzando la prevalencia  entre los 20 y 45 años. Se da más en mujeres que en varones. Son capaces de generar un alto sufrimiento a nivel personal y alterar el funcionamiento familiar, laboral y social.  Si no se tratan, se vuelven crónicos y pueden empeorar y  desencadenar en una depresión u otros desórdenes en la salud de la persona.

Dentro de los trastornos ansiosos encontramos: Trastornos de ansiedad generalizada, Trastornos de pánico, Trastornos fóbicos y Trastornos por estrés postraumático.

En los trastornos de ansiedad generalizada la característica esencial  es que la persona tiene una angustia libre flotante que no está limitada y ni siquiera predomina en ninguna circunstancia ambiental en particular. Los síntomas predominantes son muy variables, pero lo más frecuente son quejas de sentirse constantemente nervioso, con temblores, tensión muscular, sudoración, mareos, palpitaciones, vértigos y molestias epigástricas. A menudo se ponen de manifiesto temores a que uno mismo o un familiar vayan a caer enfermo o a tener un accidente, junto con otras preocupaciones y presentimientos muy diversos. Este trastorno es más frecuente en mujeres y está a menudo relacionado con estrés ambiental crónico. Su curso es variable, pero tiende á ser fluctuante y crónico. Responden muy bien a las terapias cognitivos, conductuales. En los cuadros más severos los medicamentos ansiolíticos o antidepresivos ayudan a tratar este trastorno.

Los trastornos de pánico, se pueden tratar satisfactoriamente. La persona experimenta a nivel físico fuertes latidos en el corazón, transpiración, mareos, desfallecimiento. Pueden acalorarse o sentir frío, además sentir hormigueo en las manos, experimentar nauseas, dolor en el pecho o sensación de asfixia. Además estos síntomas pueden ir acompañados con la sensación de volverse loco, miedo a perder el control o miedo a morir. También hay terror al pensar en el próximo ataque. Aparecen de forma repentina sin previo aviso. Pueden ocurrir en cualquier momento e incluso mientras se duerme.
Afortunadamente existen hoy tratamientos muy eficaces para estos trastornos capaces de restablecer el bienestar  de las personas que lo padecen ya que el trastorno de pánico es uno de los trastornos de ansiedad más tratable y en la mayoría de los casos responde a cierto tipo de psicoterapia y/o medicación, entre ella la cognitiva, lo cual ayuda a cambiar positivamente aquellos tipos de patrones de pensamientos que conducen al miedo y a la ansiedad.

En los trastornos fóbicos se trata de un miedo progresivo e irracional a un determinado objeto, animal, actividad o situación que ofrece poco o ningún peligro real. Una persona puede sentirse extremadamente ansiosa o tener un ataque de pánico cuando es expuesta al objeto del miedo. Las fobias específicas son un trastorno psiquiátrico común.
Las fobias comunes son, entre otras, el miedo a:
  • Sangre, inyecciones y otros procedimientos médicos
  • Ciertos animales (por ejemplo, perros o serpientes)
  • Espacios encerrados
  • Volar
  • Lugares altos
  • Insectos o arañas
  • Relámpagos
El estar expuesto al objeto de la fobia o pensar en ello, causa a la persona ansiedad. Pero este miedo o ansiedad es mucho más fuerte que la amenaza real. Los síntomas que la persona tiene son sudoración excesiva, tener problemas para controlar los músculos o las acciones o frecuencia cardíaca rápida. La persona como consecuencia evita situaciones en las que se puede presentar contacto con los objetos que le causan miedo y por lo tanto interferir en su vida familiar y social. Los tratamientos más recomendados son los conductuales junto con terapia farmacológica.

El trastorno de estrés postraumático es un cuadro incapacitante, en donde la persona luego de vivir eventos traumáticos como la guerra, accidentes graves, violaciones o abusos físicos, hace que se sienta estresada y con miedos luego de pasado el peligro. Afectando su vida y a la gente que la rodea. Comienza en momentos diferentes dependiendo de la persona. Puede causar dificultades para dormir, pesadillas, sensación que el evento está ocurriendo nuevamente, explosiones de ira, sentimientos de preocupación, culpa o tristeza. La psicoterapia y la medicación pueden ayudar a la persona a una buena evolución de este trastorno.


Un video instructivo sobre la ansiedad.
Entrevista a la Psicóloga Patricia Ramírez








LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD



Los trastornos de la personalidad son patrones del pensamiento y del comportamiento a largo plazo que provocan problemas serios en las relaciones interpersonales y familiares y en el trabajo. Las personas con trastornos de la personalidad tienen dificultades para lidiar con el estrés y los problemas cotidianos. Suelen tener relaciones tormentosas con otras personas.
Las causas de los trastornos de personalidad se desconocen. Se cree que factores genéticos y ambientales, así como las experiencias de la niñez, juegan un papel en su desarrollo.
Los síntomas varían ampliamente dependiendo del tipo de trastorno de la personalidad.
En general, los trastornos de la personalidad involucran sentimientos, pensamientos y comportamientos que no se adaptan a un amplio rango de escenarios.
Estos patrones generalmente comienzan en la adolescencia y se manifiestan principalmente frente a ciertas situaciones laborales y sociales.
Las afecciones resultantes varían de leves a graves.
Al principio, las personas con estos trastornos suelen no buscar tratamiento por su cuenta. Tienden a buscar ayuda una vez que su comportamiento ha causado problemas graves o muy serios en sus relaciones personales o en sus trabajos. También pueden buscar ayuda cuando están luchando con otros problemas psiquiátricos adicionales, como un trastorno del estado anímico o drogadicción.
Los profesionales en salud mental clasifican estos trastornos en los siguientes tipos:
      Trastorno de la personalidad antisocial
      Trastorno de la personalidad por evitación
      Trastorno límite de la personalidad
      Trastorno de la personalidad dependiente
      Trastorno histriónico de la personalidad
      Trastorno narcisista de la personalidad
      Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
      Trastorno de la personalidad paranoica
      Trastorno esquizoide de la personalidad
      Trastorno de la personalidad esquizotípica
 La psicopatía
El Psicópata, se ubicaría dentro de los trastornos de personalidad antisocial sin embargo algunos autores creen que la personalidad psicopática (psicopatía) es el mismo trastorno y otros consideran que es similar pero más grave aún.

La persona que tiene una psicopatía posee rasgos característicos como son  la falta de empatía, ausencia de sentimientos de culpa, impulsividad, egoísmo y manipulación.

Los psicópatas no reconocen que lo son, los mueve siempre alcanzar un fin determinado, y en el trayecto de lograr lo que desean pueden causar mucho daño a las personas con quienes se relacionan, ellos no se angustian pero angustian a su pareja o familia. Pueden experimentar cólera, ira o tristeza pero sólo cuando las cosas no resultan como ellos quieren.

Sólo los mueve  su propio interés y pueden simular amor,  compasión, solidaridad, ternura, sentimientos de amistad, pero sólo para conseguir sus propios objetivos, llegando a sentir mucho placer cuando ejercen el dominio sobre la voluntad del otro, explotando al otro, lastimándolo, despreciándolo, ya sea en el área laboral, sexual o familiar.

Muchas veces los psicópatas resultan ser personas sumamente seductoras para el afuera, manifestando toda su psicopatía dentro del ambiente familiar, con sus parejas o con sus hijos como víctimas.

La Psicopatía aunque no puede llegar a considerarse una enfermedad,  es un trastorno que no se cura. En general se trata a la familia con la que convive, brindándole un adecuado conocimiento acerca del trastorno y maneras de relacionarse para disminuir o anular las consecuencias que sobre ésta provoca.

A continuación, transcribo una serie de criterios para catalogar al Trastorno Psicopático de la Personalidad (Hare, Hart y Harper 1991)


1) Locuacidad y encanto superficial

2) Autovaloración exagerada – Arrogancia

3) Ausencia total de remordimiento o culpa

4) Manipulación ajena y utilización de la mentira y el engaño como recurso
5) Ausencia de empatia en las relaciones interpersonales
6) Problemas de conducta en la infancia
7) Conducta antisocial en la vida adulta
8) Impulsividad
9) Ausencia de autocontrol
10) Irresponsabilidad
11) Estilo de vida parásito
12) Conducta sexual promiscua
13) Falta de objetivos realistas y a largo plazo
14) Necesidad de estimulación constante y tendencia al aburrimiento.
15) Diversas relaciones matrimoniales de corta duración.
16) Conductas delictivas



Todos los Trastornos de Personalidad se caracterizan por ser sus rasgos inflexibles y crónicos, no son modificables ni por experiencia ni por aprendizaje y pueden disminuir en la adultez a partir de la cuarta década de la vida. Para realizar un diagnóstico preciso es necesario diferenciarlo de otros cuadros como Esquizofrenia o Episodio Maníaco, Trastorno Narcisista, Límite o Histriónico de la Personalidad.

Los psicópatas no concurren a la terapia por voluntad propia ya que ellos piensan que no lo necesitan, pero si pueden concurrir las personas con quienes se relacionan como parejas, y/ o su entorno familiar.

Aunque lleva tiempo tratar los trastornos de personalidad, ciertas formas de psicoterapia pueden servir. En algunos casos, los medicamentos son un complemento útil.

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